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Discos duros SSD: guía de compra

Cada vez más extendidos, los discos duros SSD mejoran el rendimiento, son muy silenciosos y consumen menos energía. He aquí todo lo que debes saber a la hora de comprarlos.

Oriol Vall-llovera Medina

Aunque la gran mayoría de ordenadores y portátiles de hoy en día ya suelen ofrecer la opción de incluir de base un disco duro de tipo SSD, no todos lo hacen. Y, al mismo tiempo, hay muchos usuarios que deciden no realizar una inversión económica un tanto mayor para apostar por uno de ellos. Sin duda, un grave error teniendo en cuenta que los beneficios y las cualidades de estos frente a los discos de tipo HDD, no solo son muchos y muy buenos, sino también inmediatos.

Estamos hablando no solo de una mejora del rendimiento a nivel general (de entrada se aprecia en el mismo encedido del PC), sino también de un menor ruido, un menor sobrecalentamiento cuando el ordenador trabaja a máximo rendimiento, o incluso un consumo energético mucho menor.

Discos duros SSD: guía de compra

Discos duros SSD: guía de compra

Hoy no solo queremos hablaros de todas las ventajas que ofrecen este tipo de discos duros o sus diferencias con respecto a los de tipo HDD, sino también presentar una guía de compra definitiva para acertar cuando tengas que decantarte por uno u otro modelo. Hablaremos sobre los distintos formatos que existen, las interfaces, la instalación, los precios, o por supuesto de múltiples consejos que debéis tener en cuenta incluso cuando ya tengáis el disco duro en casa. Por supuesto no faltarán las mejores ofertas del mercado y alguna que otra sorpresa.

¿Qué es un disco duro SSD?

En primer lugar, intentaremos definir el disco duro de tipo SSD de la manera más sencilla y resumida posible. De entrada podemos decir que las siglas se corresponden al acrónimo inglés de solid-state drive. Es decir, que se trata de un Disco Duro Sólido. Un sistema de almacenamiento que guarda los datos de nuestro ordenador en chips. Sin embargo, el disco sólido no tiene partes mecánicas en movimiento como los discos duros tradicionales. Es decir, que se trata de un tipo de dispositivo de almacenamiento de datos que utiliza memoria no volátil, como la memoria flash, para almacenar datos, en lugar de los platos o discos magnéticos de las unidades de discos duros (HDD) convencionales.

¿Cuales son las principales diferencias entre HDD y SSD?

Con las cualidades que hemos comentado al principio de esta guía o la propia definición del disco SSD ya os habréis hecho un poco a la idea. Sin embargo, son muchas más las diferencias que hay entre un disco de tipo SSD y uno de tipo HDD. He aquí las 10 principales a tener en cuenta a la hora de comprar uno.

  • La capacidad. De entrada, cuando compramos un PC (ya sea de sobremesa o un portátil), todos nos fijamos en la capacidad del disco duro. Puede ser de 500 GB, de 1 TB etc. El caso es que la capacidad de un disco duro HDD y el de un disco duro SSD puede coincidir, pero con diferencias. Digamos que los de tipo SSD renuncian un poco a la capacidad para ofrecer otras prestaciones. Lo cual acaba repercutiendo en el precio. En líneas generales, los SSD van desde los 256 GB hasta los 4TB, mientras que los HDD pueden ir desde los 500 GB hasta los 10 TB.
  • El precio. Como decíamos, este segundo punto está estrechamente relacionado con el primero. Es decir, que si un disco duro de tipo HDD y uno de SSD tienen la misma capacidad, siempre será más caro el SSD. Evidentemente, porque más allá de la capacidad en sí, ofrece unas prestaciones más sofisticadas y, también, más variadas. El precio influye tanto si compramos un equipo con el disco duro ya incorporado, como si lo compramos por separado (ya sea para renovar o para convertir nuestro ordenador en un híbrido). En cualquier caso, cabe destacar que los precios también pueden variar mucho en función de otros aspectos como la marca. No será lo mismo un disco duro de Samsung que otro de Kingston, por poner dos ejemplos de marcas bien posicionadas en este sector.
  • El consumo. Tal y como decíamos al principio, el consumo de las tarjetas SSD es mucho menor al de un disco duro convencional. Algo que es posible gracias a la propia naturaleza de la tecnología: es decir, el hecho de que no incluya elementos mecánicos en la fabricación. Además, ese menor consumo también implica un menor sobrecalentamiento cuando el ordenador trabaja a un mayor rendimiento. Algo que también puede resultar un aspecto diferenciador si buscamos un buen PC Gaming. Ya sea en un ordenador de sobremesa o en un portátil.
  • El ruido. Del mismo modo que un disco SSD consume menos, también resulta más silencioso. Una vez más, gracias a la ausencia de partes mecánicas. De hecho, no se trata simplemente del hecho de que estos discos duros hagan menos ruido, sino también del hecho de que el ruido llega a ser prácticamente imperceptible en estos casos.
  • La durabilidad. El tema de la durabilidad es algo un tanto más delicado. No se puede decir que los discos duros SSD duren más años que los HDD. Simplemente, el desgaste de unos y el desgaste de los otros, depende totalmente de aspectos muy diferentes. Mientras en el caso de los SSD ese desgaste se produce cada vez que instalamos o desinstalamos algo (sus celdas pueden reescribirse un número limitado de veces), el desgaste de los discos HDD depende de las partes mecánicas a las que hemos hecho referencia en más de una ocasión. Es decir, que estas pueden sufrir daños con ciertos movimientos. Por otra parte, no hay que alarmarse en cuanto a la limitación de los SSD, sino simplemente informarse bien sobre cada modelo a la hora de comprarlo.
  • El arranque. Otra cuestión que también hemos tocado de refilón es el tema del arranque del ordenador. Y es que el sistema operativo tarda más o menos en función del propio disco duro. De alguna manera, podemos decir que un disco duro SSD es más del doble de rápido que uno de HDD en ese aspecto. Es decir, que donde uno HDD tarda 16 segundos en encender, uno de SSD tardaría 7. Como siempre en estos casos, los tiempos pueden diferir en función de otros aspectos del ordenador, o por supuesto en función de lo lleno o no que tengas el disco duro.
  • La transferencia. Por otra parte, un aspecto donde el SSD mejora de manera más que sustancial el rendimiento es a la hora de transferir datos. Tanto, que mientras un HDD suele ofrecer una velocidad de entre 50 y 150 MB/s, el SSD logra una velocidad de entre 200 y 550 MB/s. Estamos hablando del triple, lo cual no es poca cosa teniendo en cuenta que los precios nunca se triplican. Supongo que no hace falta decir que, a mayor velocidad de transferencia, más rápido irá todo y más deprisa se encenderán tus aplicaciones (entra otras muchas cosas).
  • La fragmentación. Para explicarlo de un modo sencillo para todo el mundo, la fragmentación es cuando intentamos borrar algo del disco duro, y ese algo se fragmenta en distintas partes, que quedan perdidas por ahí y que no es posible borrar (a menos que realicemos una buena desfragmentación). No necesariamente se produce, ni siquiera en los HDD, pero en los discos duros de tipo SSD la fragmentación no se puede dar. Por lo tanto, el rendimiento del PC no empeora a medida que instalas o desinstalas archivos de todo tipo.
  • El peso y el tamaño. Si hablamos de un portátil, puede que el peso y el tamaño del disco duro no sea tan importante (aunque también lo puede ser). Sin embargo, si pretendemos montar nuestro propio PC y compramos el disco duro aparte, es un factor determinante. Y aunque cada disco duro tiene su propio tamaño y peso en función de aspectos como la marca o las prestaciones que ofrece, sí podemos apelar a la máxima que nos asegura que los discos duros de tipo SSD tienen un peso y un tamaño menor que un disco duro tradicional de similar capacidad.
  • La resistencia Por último, cabe destacar la gran resistencia de los discos SSD frente a los HDD. De hecho, han sido diseñados para soportar caídas, golpes y vibraciones sin estropearse y sin descalibrarse. Una vez más, algo que viene heredado del hecho de que este tipo de discos no tienen partes mecánicas dentro.

¿Existen distintos formatos de SSD?

Efectivamente, encontramos distintos tipos de discos duros de tipo SSD, de manera que es muy importante tener en cuenta el formato a la hora de realizar la compra. Principalmente nos encontraremos con dos tipos de formato, aunque ocasionalmente también podemos encontrarnos con un tercero. He aquí sus principales características:

  • 2,5 y 3,5 pulgadas El formato más habitual, además del más versátil, es el que en realidad emula lo que ya conocíamos de los discos duros de tipo HDD. Es decir, aquellos que son de 2,5 o 3,5 pulgadas. ¿Cuál necesitarás en tu caso? Pues depende de si vas a montarlo en un portátil, o en un ordenador de sobremesa. Por lo general, si es un portátil necesitarás un disco duro SSD de 2,5 pulgadas, mientras que si es un PC de sobremesa, normalmente te valdrán todos, aunque es recomendable usar los de 3,5. Por otra parte, siempre es recomendable echar un vistazo a la compatibilidad de tu portátil primero, ya que a veces podrían no entrar debido a la altura.
  • M.2 Son menos versátiles y generalmente algo más caros, pero también ofrecen una serie de ventajas muy destacables y a tener en cuenta. Por ejemplo, a nivel de tamaño, peso o consumo. Además, existe una variedad de las SSD M.2, que son las mSATA, y que todavía son más pequeñas y ligeras: 50,8 mm x 29,85 mm x 4,5 mm frente a los 80 x 22 x 3,5 mm de las M.2. Por cierto, cuando hablamos de versatilidad en discos duros, nos referimos única y exclusivamente al hecho de que sean más o menos compatibles con las placas base. Si dispones de un buen presupuesto, y sobre todo si vas a montar un PC Gaming, te recomendamos encarecidamente hacerte con una SSD de este tipo.
  • Pinchada en slot PCI Aunque este tercer formato es más raro y muy poco habitual, es una opción a tener en cuenta también. Se trata de un disco duro SSD que solamente es compatible con ordenadores de sobremesa (nada de portátiles), ya que la tarjeta va pinchada directamente en un slot PCI de la placa base.

¿Qué hay de la capacidad?

Cuando os hemos hablado de las diferencias entre las SSD y las HDD, hemos hecho referencia a la capacidad como una de las más importantes. Pero... ¿qué hay que tener realmente en cuenta a ese nivel cuando vayamos a realizar la compra? Pues ante todo, hay un concepto básico que debemos entender para tener en cuenta cuánta capacidad necesitamos realmente. Y ese concepto pasa por el hecho de que, el propio funcionamiento de una SSD, hace que siempre necesite un porcentaje del espacio de almacenamiento vacío. Sino, el ordenador se ralentiza y empeora el rendimiento.

Por eso, lo mejor es tener siempre casi una cuarta parte del disco duro libre. Y justamente por eso también, era muy claro cuando os decía que la diferencia de precio entre una SSD de 128 GB y una de 256 no es tanta en realidad. Otra historia es que combinemos un disco duro HDD ya existente en el PC (portátil o de sobremesa), con otro SSD que nosotros compremos e instalemos aparte. En cuyo caso, lo recomendable es utilizar el HDD para guardar las cosas, y aprovechar la aceleración y el rendimiento de la SSD. Ahí no vas a notar tanta diferencia entre uno de 128 y uno de 256. De los de 64 ya ni hablamos, porque ni siquiera se prodigan actualmente en el mercado.

¿Y la vida útil de una SSD?

Como es de esperar que tras haber leído que la vida útil de un disco duro SSD depende del número de instalaciones que vayas realizando (a diferencia de uno HDD, que es por deterioro o golpes), es importante recalcar que en realidad son mucho más fiables de lo que parecen. En primer lugar, porque no puede haber fallo mecánico alguno. Sí, pueden tener otro tipo de fallos, como por ejemplo los relacionados con la electricidad, pero también es importante destacar que la tecnología de las SSD ha mejorado mucho en los últimos años.

En otras palabras, se ha añadido células de memoria adicionales, que sustituyen a las otras cuando fallan o pierden capacidad. Es decir, que la vida útil se ha alargado considerablemente y de forma independiente a los problemas que puedan surgir. Y no solo eso, sino que se ha comprobado que el máximo de escrituras ("instalaciones") permitidas es tan grande que, en realidad, tardaríamos muchos años en llegar. Además, suelen contar con una garantía mucho más elevada de lo normal (de entre 5 y 10 años), de manera que se trata siempre de una inversión segura.

¿Hay que tener en cuenta el tipo de interfaz?

Como cabría esperar, la respuesta vuelve a ser un rotundo sí. Ya hemos visto que existen distintos formatos de tarjetas SSD, pero también es importante saber dónde se conectan. Porque no es lo mismo una tarjeta SSD, que se conecta a una interfaz SATA, que otra que se conecta tanto por SATA como por PCIe. Eso puede resultar algo obvio si entiendes del tema, pero es importante tenerlo en cuenta si no es el caso y sobre todo si el montaje no vas a hacerlo tú mismo. Lo mejor, es optar por una tarjeta que se pueda montar tanto por SATA como por PCIe, y así te ahorras problemas. Sobre todo porque no necesariamente tiene que implicar una subida en el precio final.

Por otra parte, si quieres ir un poco más lejos, ten en cuenta que en función de la interfaz podrás conseguir un mejor rendimiento de tu SSD. Aunque, a su vez, hay tarjetas que dentro de una misma interfaz (por ejemplo, conectadas a SATA) también conseguirán un mejor rendimiento que otras. Efectivamente, nada de esto es matemática pura, pero sí que los valores son aproximados y fiables. Lo mejor es que el mínimo que pueda alcanzar tu SSD sea de 500 Mbytes por segundo sobre SATA (tanto de escritura como de lectura). Y eso sí es muy importante. Mira siempre en la descripción del producto ya que, aunque no sepas que significa, todos podemos valorar el apartado numérico: más de 500 Mbytes bien; menos, no vale la pena (excepto que el precio sea una auténtica ganga). Ah, y sí; lo mejor es optar por una SSD M.2 si estás buscando algo que mejore al máximo el rendimiento de tu ordenador.

Los mejores discos duros SSD del mercado

Ahora ha llegado el momento de empezar a tocar la mercancía. Ante todo, os recordamos que ya dedicamos un tema a los discos duro SSD para PC Gaming. En esta ocasión, no solo se tratará de una lista actualizada, sino también de algo un poco más generalista. En cualquier caso, todos los discos duros SSD que aparecerán hoy aquí tendrán algo en común: destacarán por algo en especial y ofrecerán una gran relación entre calidad y precio. Empezamos.

1 Samsung 860 EVO - Disco Estado Solido SSD (500 GB, 550 megabytes/s)

Y lo hacemos con un ejemplo perfecto de todo lo que tiene que tener un buen disco duro de tipo SSD. No solo es de una marca conocida y prestigiosa como Samsung, sino que ofrece velocidades de escritura y lectura superiores a los 500 MB que tanto decíamos unas líneas atrás. Además, no es ni de 128 GB ni de 256, sino de 500 GB. Lo cual, sumado a su atractivo y ajustado precio, lo convierten en una de las mejores opciones que vais a encontrar ahora mismo en el mercado. Y es que si normalmente cuesta 200 euros, que ya sería un precio muy justo por sus prestaciones, ahora mismo es posible adquirirla por tan solo 83,73 (casi un 60% de descuento). Por su parte, la interfaz es de tipo SATA. Ah y además es muy ligera y pequeña, con lo cual es probable que sea compatible con casi cualquier tipo de ordenador.

Samsung 860 EVO - Disco Estado Solido SSD (500 GB, 550 megabytes/s) Color Negro

2 Crucial BX500 CT480BX500SSD1(Z) - Disco Duro Sólido Interno SSD

Nada mal está tampoco este SSD de Crucial, que es de lo más económico que puedes encontrar ahora mismo, sin necesidad de renunciar a grandes prestaciones. En este caso, con un disco duro sólido de 960 GB que puede ser tuyo por tan solo 129,99 euros (y normalmente cuesta 157,65). Te ayudará a obtener un arranque más rápido, a cargar archivos más rápidamente, e incluso a mejorar la capacidad de respuesta general del sistema. Y lo hará un 300% más rápido que un disco duro normal. Por otra parte, también mejora la vida útil de la batería porque es 45 veces más eficiente en términos energéticos que un disco duro convencional. Y sí, las lecturas y escrituras secuenciales son de 560 y 510 MB/s respectivamente. Se trata de discos duros de interfaz SATA y de tipo 2,5 pulgadas, de manera que también son perfectos para portátiles.

Crucial BX500 CT960BX500SSD1(Z) - Disco Duro Sólido Interno SSD de 960 GB (3D NAND, SATA, 2,5 Pulgadas)

3 SanDisk Ultra 3D - SSD

Si buscas algo que te ofrezca capacidad por encima de todo, siempre puedes optar por este disco duro de SanDisk. Concretamente por el modelo Ultra 3D de 2 TB de memoria. Habitualmente cuesta 419,99 euros, pero ahora mismo es posible adquirirlo por tan solo 303,90 euros. Sin duda uno de las más rápidas del mercado gracias a velocidades de lectura secuenciales de hasta 560 MB/s y velocidades de escritura secuenciales de hasta 530 MB/s. Conseguirás un arranque y un apagado más rápidos, cargarás antes las aplicaciones (y con mejores tiempos de respuesta), y por supuesto te garantizarás una mayor resistencia y fiabilidad de la memoria, así como menor consumo de energía con la nueva tecnología 3D NAND. Es un disco duro de tipo 2,5 pulgadas y la interfaz del hardware es SATA. Sin duda, también es una de las más ligeras que puedes encontrar hoy en día: tan solo 54 gramos, cuando normalmente rondan los 100. Y más las de esta gama

SanDisk Ultra 3D - SSD con hasta 560 MB/s de velocidad de lectura, hasta 530 MB/s de velocidad de escritura, 2 TB

4 Kingston SUV500/960G - Unidad de Disco Duro SSD, 960 GB, SATA3, 2.5"

Por relación calidad-precio, también te interesa descubrir las bondades de este disco duro SSD de Kingston. Casi me atrevería a decir que incluso solo por el precio. Y es que con una rebaja de casi el 70% con respecto al precio original, es posible hacerse con el modelo de 960 GB de memoria por tan solo 137,27 euros, cuando normalmente cuesta 440,99. Además, es un modelo perfecto para evitar algunas sorpresas desagradables de las que hablábamos en la guía. Por ejemplo el tema de las compatibilidades por tamaño. Y es que el Kingston SUV500/960G se encuentra disponible en varios tamaños y formatos (no solo en 2,5 pulgadas sino también en M.2 y mSATA). Además se trata de un disco duro sólido 10 veces más rápido que los discos duros de 7200 RPM, y encima incorpora una unidad de autocifrado (SED) AES de 256 bits basado en hardware (SED) y TCG Opal 2.0.

Kingston SUV500/960G - Unidad de Disco Duro SSD, 960 GB, SATA3, 2.5"

5 Western Digital WDS200T2B0A WD Blue 2TB 3D NAND Internal SSD 2.5" SATA

Veamos ahora otra opción perfecta si buscas un disco duro SSD de 2TB y no quieres que el precio sobrepase la barrera de los 400 euros. En este caso, con un modelo de Western Digital que además de ser de formato 2,5 pulgadas y de tipo SATA, ofrece una fiablidad muy mejorada con respecto a otros modelos del mercado. De entrada, ofrece un consumo eléctrico activo hasta un 25 % inferior al de anteriores generaciones de WD Blue SSD. Pero aparte, tenemos delante un disco duro SSD con velocidades de lectura secuencial de hasta 560 MB/s y velocidades de escritura secuencial de hasta 530 MB/s. Por todo eso estamos ante uno de los productos líderes en la industria con un tiempo medio antes de fallos (MTTF) de 1,75 millones de horas y una resistencia de hasta 500 terabytes escritos (TBW). Además, cuenta con certificación del F.I.T. Lab de WD para su compatibilidad con una amplia gama de ordenadores. El precio final es de tan solo 347,79 euros, y no tenéis más que ver las opiniones de los compradores para ver que se trata de una inversión muy segura.

Western Digital WDS200T2B0A WD Blue 2TB 3D NAND Internal SSD 2.5" SATA

Los mejores discos duros SSD portátiles

Antes de terminar la guía de hoy, no podemos olvidarnos de todos aquellos que no estén buscando una SSD para montar su propio PC, o para renovar el de su portátil. Es decir, todas aquellas personas que simplemente quieren un disco duro externo que ofrezca más velocidad y rendimiento y que también les permita obtener un montón de memoria de almacenamiento sin tener que gastar la de su disco duro principal. He aquí los mejores discos duros SSD externos.

1 SanDisk Extreme - Portable SSD (500 GB, hasta 550 MB/s de Velocidad de Lectura)

Empezamos por este disco duro portátil de tipo SSD, que es uno de los más buscados y mejor valorados de Internet a día de hoy. No es de extrañar, teniendo en cuenta que nos ofrece algo pequeño, sencillo y a muy buen precio. Es más, la versión de menor almacenamiento (que ya es de 500 GB) tan solo nos costará 151,99 euros, aunque durante estos días se encuentra rebajado a tan solo 136,22. A cambio, nos ofrece un disco duro con un núcleo de estado sólido resistente a golpes para una mayor durabilidad. Estamos ante un modelo muy compacto y de bolsillo que además ofrece velocidades muy altas. De hecho, con transferencias de alta velocidad de hasta 550 MB/s, la SanDisk Extreme Portable SSD te permite descargar archivos en un instante. Además, dispone de certificación IP5 ya que es resistente al agua, al polvo y a las caídas.

SanDisk Extreme - Portable SSD (500 GB, hasta 550 MB/s de Velocidad de Lectura) Color Negro

2 Samsung T5 500GB - Disco Estado sólido SSD Externo (500GB, USB)

Más o menos lo mismo que ofrece este disco duro sólido y externo de Samsung. Con un modelo que sería ligeramente más caro que el anterior (unos 200 euros) si no fuera porque también se encuentra rebajado. Actualmente lo puedes adquirir por tan solo 136 euros, y a cambio te ofrece un SSD portátil que lleva la velocidad de transferencia a un otro nivel. Con un diseño compacto y duradero y una protección de cifrado con contraseña, el T5 es muy fácil de llevar y además, es seguro. Por otra parte, gracias a una memoria flash V-NAND y un Puerto USB 3.1 Gen 2, el SSD portátil T5 ofrece una velocidad de transferencia de hasta 540 MB/s, lo que supone hasta 4.9 veces más rápido que un disco HDD externo. Transferir y hacer copias de seguridad de mayor tamaño, incluyendo vídeos 4K y fotos de alta resolución, será mucho más rápido. Su diseño metálico es muy minimalista, es compacto y ligero y, sobre todo, muy resistente.

Samsung T5 500GB - Disco Estado sólido SSD Externo (500GB, USB), Color Azul

3 ADATA ASD700-512GU3-CYL - Disco duro externo SSD NAND 3D de 512GB

Para aquellos que busquen algo mucho más estético y llamativo, tenemos este disco duro externo de tipo SSD fabricado por A-DATA Technology. En este caso, tenemos delante un disco duro externo que funciona con USB 3.1 Gen 1, y que resulta 4 veces más rápido que un disco duro externo tradicional con velocidad de lectura y escritura de hasta 440MB/s, perfecto para archivos grandes, como películas 4K. Por otra parte, este modelo tiene una ventaja muy significativa con respecto a otros: y es que la calidad de la flash NAND 3D ofrece gran densidad, mayor fiabilidad, mejor eficiencia energética y más resistencia que un disco duro externo HDD. Además, eses resistente al polvo/agua IP68 y resistente a impactos de grado militar. Como no, también resulta ligero y fácil de transportar, con unas medidas de sólo 83,5 x 83,5 x 13,9mm y un peso de apenas 100 gramos. Su precio es de 171,20 euros y ofrece 500 GB de almacenamiento.

ADATA ASD700-512GU3-CYL - Disco duro externo SSD NAND 3D de 512GB (duradero, resistente al polvo, al agua y a impactos, IP68, 440 MB/s de lectura y escritura) color amarillo

4 OYUNKEY 512GB Disco Duro Externo SSD Portátil de Tipo-C/USB

Finalmente, terminamos con este disco duro externo SSD de OYUNKEY. Un producto con un rendimiento superior, que en comparación con el disco duro externo HDD, tiene un menor consumo de energía, es más pequeño y liviano, y no se calienta cuando trabaja. El punto más importante es que la velocidad de lectura y escritura es 4.9 veces más rápida, lo que mejora enormemente la eficiencia de su trabajo. Pero como todo eso ya los sabemos, ¿dónde está su principal ventaja? Pues sin duda alguna en el hecho de que su formato es USB, pero ofrece dos tipos de cables diferentes. Uno de ellos es el de tipo C a USB, utilizado para ordenadores de sobremesa, portátiles y otros dispositivos USB; y el otro es de tipo C a tipo C para teléfonos móviles con interfaz tipo C. Por lo tanto será más compatible con muchos móviles que otros discos duros de este tipo. También es pequeño y compacto y aparte tiene una capacidad de 512 GB de almacenamiento. Su precio es de 115,99 euros.

OYUNKEY 512GB Disco Duro Externo SSD Portátil de Tipo-C/USB para PC Ordenador Portátil y Mac (M9 512 GB)

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